Migrar es de valientes: arte, identidad y encuentro en el MACSIM


El pasado 25 de marzo se tejió un encuentro especial entre dos comunidades educativas: el alumnado del ciclo de TASOC del IES Jordi de Sant Jordi y el alumnado de Bachillerato del IES Misericordia nº26. No fue una visita cualquiera, sino una experiencia compartida donde el arte se convirtió en lenguaje, puente y espejo.
Ambos centros, el IES Misericordia y el IES Jordi de Sant Jordi, forman parte de la Red de Arte, un marco que hace posibles este tipo de encuentros donde el aprendizaje se expande más allá del aula y se nutre del intercambio, la creación y la reflexión colectiva.

El escenario fue el MACSIM, el museo creado por el propio alumnado del IES Misericordia. Un espacio que respira creatividad y compromiso, donde cada obra habla, no sólo desde la estética, sino desde la vivencia. Allí nos abrieron las puertas de su última exposición; fruto de un proyecto de residencia artística de PERMEA, centrado en una temática tan universal como íntima: la migración.

Bajo el lema “Migrar es de valientes”, la exposición se desplegaba como un mapa emocional. No un mapa geográfico, sino uno hecho de recuerdos, decisiones, pérdidas y nuevos comienzos.

Uno de los momentos más significativos fue la mediación guiada por el propio alumnado. Lejos de una explicación tradicional, nos invitaron a entrar en los procesos que dieron origen a las obras.

A través de dinámicas participativas, nos hicieron reflexionar sobre conceptos como horizonte o migración, revelando que no existen definiciones únicas. Cada palabra se resignifica desde la experiencia individual, desde la historia personal, desde aquello que se deja atrás o se anhela alcanzar.

La mediación se convirtió así en un acto de escucha activa, donde cada visitante era también creador de significado.

La experiencia no se quedó en la contemplación. Participamos en talleres guiados donde cada persona pudo dejar su huella, su pequeño gesto dentro de una narrativa mayor.

Crear, en este contexto, fue una forma de pensar. De detenerse. De conectar.

A través de estas propuestas, se abría un espacio para reflexionar sobre el pasado —sobre quienes tuvieron que partir—, pero también sobre el presente y el futuro: sobre quienes siguen buscando un lugar, sobre quienes reconstruyen su identidad en tránsito.

Porque migrar no es solo desplazarse. Es reconfigurarse.

El encuentro nos dejó una certeza: nuestras identidades son, en esencia, mestizas, móviles, complejas. Están hechas de múltiples capas, de geografías visibles e invisibles, de historias heredadas y decisiones propias.

Pensar en la migración es, en realidad, pensarnos a nosotras mismas.

Y hacerlo desde el arte permite algo esencial: abrir preguntas sin necesidad de cerrarlas.

Queremos agradecer especialmente la oportunidad de haber podido asistir a este encuentro de la Red de Arte, que no sólo enriquece la formación del alumnado, sino que también genera espacios de diálogo, sensibilidad y conciencia colectiva muy necesarios en el presente.















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